sábado 11 de octubre de 2008

Socorro, perdón

Socorro, perdón

Socorro, perdón
(Au secours pardon)
Frédéric Beigbeder
Traductor: Jaime Zulaika
Anagrama, 2008


Frédéric Beigbeder es un enfant-terrible de las letras francesas. Socorro, perdón es una continuación de las peripecias de Octave Parango, el protagonista al que conocimos en 13,99 euros. En esta ocasión Octave ya no es un brillante publicista, sino un cazatalentos que busca en la noche moscovita a la mujer perfecta que consiga que "3000 millones de mujeres quieran parecerse a ella". La novela resulta hilarante en muchos momentos, pero no deja de ser una crítica feroz a la banalidad del mundo actual, al consumismo desaforado y a los desmanes del capitalismo.

Socorro, perdón es la historia de un amor loco, el que siente Octave por Lena, una nínfula rubia de ojos claros y catorce años en la que finalmente encuentra a la mujer perfecta. Beigbeder es un provocador y en esta nueva vuelta de tuerca sigue siendo implacable. El tema es el de siempre, pero muy contemporáneo, la belleza, el sexo, el poder...pero también los disparates de la globalización y la indecencia que acompaña al dinero en abundancia.



Octave realiza un recorrido por los bajos fondos de Moscú, por las mansiones privadas de los oligarcas que disfrutan de harenes de diosas perfectas procedentes de todos los confines del inmenso país. Un país donde, como dice Christine Rousseau, la intensidad del frenesí y la violencia sólo son comparables a la magnitud de la amnesia colectiva.

viernes 10 de octubre de 2008

Desde ahora te acompañaré a casa

Desde ahora te acompañaré a casa

Desde ahora te acompañaré a casa
(Heretter følger jeg deg helt hjem)
Kjell Askildsen
Traductores: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
Lengua de trapo, 2008


Los relatos minimalistas del noruego Kjell Askildsen son retratos de situaciones cotidianas, aparentemente superfluas, en las que se sugiere más que se dice.

Esta selección de relatos, publicada por Lengua de Trapo en la colección Otras lenguas es su primera obra. Fue publicada originalmente en 1953. Abarca varias épocas de la escritura de Askildsen y nos permite observar la evolución de sus personajes: desde su iniciación al sexo o su descubrimiento de la traición y el engaño hasta la lenta agonía por la rutina del matrimonio. Como en las anteriores ocasiones, este maestro del relato corto selecciona con precisión pequeños acontecimientos solo aparentemente insignificantes para desvelar los profundos seísmos del alma.

Desde ahora te acompañaré a casa reúne once relatos Desde ahora te acompañaré a casa; Crias de gaviota; Canícula; Final del verano; Encuentro; Una lechera de tiempo; La noche de Mardon; Nada por nada; Pamela; El significado y Todo como antes. Precisamente el último relato también da título a una recopilación de relatos publicada por DeBolsillo que reúne los textos de los otros tres libros publicados en español por Lengua de trapo: Últimas notas de Thomas F. para la humanidad, Un vasto y desierto paisaje y Los perros de Tesalónica.



En la presentación del libro, Askildsen declaró que "persigue tensar la frase hasta convertirla en un alambre que corta como una cuchilla" y es "un escritor de la negatividad", para quien "la escritura no es una cuestión lúdica, sino necesaria y una válvula de escape para conjurar las propias pulsiones".

El relato más desasosegante es La noche de Mardon donde leemos "somos flechas disparadas del vientre de nuestra madre que aterrizamos en un cementerio. Qué importancia tiene, entonces, en el momento de aterrizar, si hemos volado bajo o alto o hasta dónde hemos volado o a cuántos hemos herido en el camino".

No es fácil leer a Askildsen, aunque sus personajes resultan lejanos -la idiosincrasia escandinava está muy lejos de la mediterránea- al acercarnos un poco tenemos una sensación de déjà-vu, pues esos personajes tan lejanos resultan de repente familiares. Por eso son tan incómodos. Se ha comparado a Askildsen con Raymond Carver, otro autor duro que refleja la violencia cotidiana como un puñetazo en la boca del estómago, en mi opinión el noruego resulta más inquietante. Sus personajes solitarios esperan con desazón la muerte, haciéndonos partícipes de su angustia.

El libro fue prohibido en la biblioteca de Mandal (Noruega), la ciudad natal del autor, por inmoral. En realidad no hay para tanto.